skip to main |
skip to sidebar
Eres el vício oculto de la boca.
La definición de la hechura
que congela el lacerante
bruñido de la soledad perdida.
(y nunca lo he sabido)
La estela que deja el trasnochar sombrío.
la tregua impuesta. La palabra rota.
Me pierdo por instantes...
Lo sé.
En esta casa sin puertas,
hay días en que golpean las aldabas
y tiemblan hasta los cimientos...
Lo. (Deseos)
Pereció en los mares de locura. En su ansia de arribo a múltiples orillas perdió el horizonte entre banales costas de impresión placentera.
Su búsqueda impaciente, de playa calina donde otear lejanías constantes prístinas y suaves. Donde la letanía de las olas relajase su alma y apaciéntase su memoria.
Pero...
Se perdió por el laberinto de malezas sin arrancar, de maltrechos pasajes embarrados que lastimaron sus pies descalzos. Rodeó la isla mil veces, vio sirenas y monstruos, rozó espejismos con la punta de los dedos.
Y empezó a charlar con los animales......
Sembró sabores en la parte alta, en el comienzo de la Isla, y continuó saborizando sentidos, añadiendo connotaciones cotidianas sin darles alternativa de conjugación.
Y empezó a charlar con los animales......
Murió el náufrago inaudito y protagonista.
Que los vientos del Este acaricien su rostro.
Lo. (Deseos)
Latente y primitivo era el trabajo de vivir antes de ahora.
Y ya.......
Codiciada la condena que sufren mis doloridos roces,
anhelante esta locura, esta sinopsis de males arracimados.
Trémulos... pendientes de una mirada.
Exagües tras un laborioso beso con la boca abierta.
Torrente descontrolado de mímicas y que no se terminan
ni siquiera cuando se ahogan tras la sábana.
Más tarde....
Batiendo la mirada trago aguas saladas que llegan
a mi garganta.
Diluyendo sentidos para acapararte y circundarte a mi bahía.
No sé si te sabré prolongar o merecer.
No sé si sabré llenar tus vacíos con mi letras, y equipararme
a tu corriente lenta de generosidad.
Soy imperfecta, difusa y contraindicada, soy, soy....
Soy solo yo.... Lo.
Lo. (Deseos)